Aplica una mezcla de agua y jabón específico para neumáticos.
Moja el neumático con agua limpia o aplica limpia llantas.
Cepilla el neumático con nuestro cepillo de cerdas suaves o similar para eliminar la suciedad.
Enjuaga bien y seca el neumático con una toalla de microfibra.


Deja que el gel se absorba durante unos minutos.
Acabado
Si es necesario, utiliza una toalla de microfibra para retirar el exceso de producto y lograr un acabado uniforme.
Deja que el neumático se seque completamente para observar el resultado.
Este método te asegurará que los neumáticos queden bien hidratados, con un acabado uniforme y brillante durante semanas.